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logo La Maleza, parque de fauna, en Tramacastilla, Albarracín, Teruel

Celso

Demasiado acostumbrado a las personas

Celso no nació en La Maleza.
Llegó después de que su presencia empezara a generar problemas en la ciudad.

Se cree que fue criado desde muy pequeño en una vivienda. Alguien lo sacó adelante cuando aún era un polluelo y lo mantuvo en contacto directo con personas. Cuando llegó el momento de dejarlo en libertad, ya no era realmente un ave salvaje. No había terminado completamente el cambio de plumas y, sobre todo, no había aprendido a desconfiar de los humanos.

En Teruel comenzó a acercarse a la gente con total confianza. Buscaba comida, seguía a las personas y se movía por espacios urbanos sin miedo. Lo que para él era normal, para muchos resultaba incómodo o problemático.

Una corneja que no teme a las personas no puede vivir en libertad con seguridad.

Cuando nos contactaron, Celso necesitaba un lugar estable donde no dependiera de esa relación aprendida.

En La Maleza encontró un entorno tranquilo y estructurado. Aquí puede volar, explorar y relacionarse sin generar conflicto. Mantiene su inteligencia despierta y su carácter observador, pero dentro de un espacio adecuado.

Celso nos recuerda algo importante: criar un animal salvaje en casa, aunque se haga con buena intención, cambia profundamente su comportamiento y su futuro.

A veces el mayor gesto de cuidado es reconocer que no puede volver atrás.

Celso forma parte de La Maleza porque necesitaba un entorno adecuado.

Si quieres contribuir a su alimentación y cuidados, puedes apadrinarlo.

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