
Boby
No todos los cervatillos están abandonados
Boby es un cervatillo procedente de la Reserva de los Montes Universales.
Su historia comenzó con una llamada. Una mujer había encontrado un cervatillo solo y, pensando que estaba abandonado, decidió recogerlo y llevarlo a casa. Durante tres días intentó atenderlo lo mejor que pudo.
Pero pronto comprendió que no era sencillo. No sabía cómo alimentarlo correctamente ni cómo manejar la situación.
Finalmente contactó con los forestales, que a su vez nos avisaron.
Lo que muchas personas no saben es que encontrar un cervatillo solo no significa que esté abandonado. Las madres suelen dejarlos ocultos entre la vegetación mientras salen a alimentarse, regresando después.
Al recogerlo y trasladarlo a un entorno doméstico, el proceso natural se interrumpe.
En el caso de Boby, tras varios días en contacto directo con personas, la reintroducción ya no era viable.
En La Maleza encontró un entorno adecuado y compañía de su especie. Creció en un espacio amplio y seguro, lejos del entorno urbano donde nunca debió estar.
Su historia es un recordatorio importante: ante la duda, lo mejor es no intervenir y avisar a los agentes forestales.
A veces ayudar también significa respetar la distancia.
Boby forma parte de La Maleza porque alguien decidió pedir ayuda a tiempo.
Si quieres contribuir a su alimentación y cuidados, puedes apadrinarlo.